Percepción: La visión del mundo de cada persona

La percepción es en esencia una idea, una representación, una sensación o un conocimiento de todo aquello que compone la vida de cada persona. Es el conjunto de percepciones las que conforman la visión del mundo y de la vida que cada persona tiene como propias.

Pero hay que tener en cuenta que las percepciones pueden surgir de aquello que objetivamente vemos u oímos, así como también puede surgir de la imaginación sin relacionarse con algún hecho real u objetivo.

Muy frecuentemente las percepciones se conforman de una combinación de ambas, que distorsionan la realidad, aunque tienen una parte real de su composición.

Sin embargo para la interpretación de la mente no influye si es real o no, ya que una vez formada la percepción la procesa como una información real sin juzgarla.

La percepción real o imaginaria, condicionará la visión personal de las cosas y del mundo. Clic para tuitear

Cuando la persona tiene una visión de fracaso en su entorno, de desesperanza o de pesimismo, esta actitud tendrá una influencia decisiva tanto en las expectativas de vida como en la calidad de la misma.

Una de las más prestigiosas universidades de Alemania en la ciudad de Berlín, a través de un trabajo dirigido por el profesor Ralf Schwarzer llegó a las siguientes conclusiones:

Las personas francamente optimistas se recuperan más rápidamente y en forma más completa, no sólo de las enfermedades sino también fueron comprobadas en los post operatorios de las más diversas intervenciones quirúrgicas.

En este mismo estudio surgió un aspecto clave para interpretar y valorar la importancia del optimismo en la salud; quienes practican esta actitud no ignoran la realidad en toda su dimensión y sus posibles consecuencias (Ej. la gravedad de una enfermedad o los riesgos de una operación) sino que la asumen con una actitud positiva que predispone a todo su organismo a reaccionar en forma favorable y a luchar con todo su potencial latente.

Con respecto a esta característica de los optimistas la profesora de psicología de la universidad del Estado de California en los E.E.U.U. doctora Shelley Taylor manifiesta: “Las actitudes donde predomina el desánimo o la negación de alternativas favorables, cambian la realidad en forma negativa, mientras que las ilusiones positivas son una forma de interpretar la realidad desde la mejor perspectiva posible. Es esta la forma en que las alternativas se inclinan hacia el lado más favorable”.

Los estudios de la universidad alemana también fueron categóricos en sus conclusiones, en cuanto al poder de la mente sobre el cuerpo.

Partiendo de una investigación previa de la universidad de Pittburgh donde se trabajó con 420 voluntarios que fueron infectados intencionalmente con el virus del resfrío, se verificó la actitud mental de todos los que fueron afectados por el virus y enfermaron y luego se verificó la actitud mental de los que no se enfermaron.

Del grupo de los optimistas con actitudes más positivas a las dificultades y problemas de su entorno sólo se enfermo un 35 %, no así en los francamente pesimista donde alcanzó el 70 %.

Otro aspecto interesante del estudio fue comprobar los efectos en la diferencia que se establece entre el numero de años y como se siente la persona.

En las investigaciones europeas se reducía la edad 10 años con respecto a la media normal, mientras que en los estudios efectuados en Norteamérica superaba los 15 años.

Evidentemente los optimistas tienen una actitud mental que favorece todos los aspectos que hacen sentirse más jóvenes a las personas.

Todas las conclusiones de los estudios efectuados sobre el optimismo coinciden en la importancia de una creencia firme y confiada en la mejoría de cualquier problema de salud.

Cuando predomina una actitud desconfiada o escéptica, como también la impaciencia en dar el tiempo necesario para que se produzcan los resultados, inevitablemente se debilitan, retrasan o hasta pueden anularse los efectos del mejor tratamiento.

Muchos son optimistas natos, otros no lo son, sin embargo lo pueden ser; todo empieza por la decisión de querer serlo. No olvidemos que la práctica es la madre de todas las habilidades.

Iniciando este camino no sólo nos irá mejor en todo, sino también mejorará nuestra relación con el mundo y nos ayudará a ser más felices aunque todo aparentemente esté en contra nuestro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *