
El magnetismo en la gimnasia capilar
Hace algunos años, el magnetismo fue redescubierto y también revalorizado en el campo de la terapéutica.
El comienzo de su aplicación en las más diversas afecciones sorprendió a los investigadores, tanto por los resultados positivos como por la ausencia de efectos colaterales indeseados.
En realidad la aplicación del magnetismo con fines terapéuticos se remonta a las civilizaciones más antiguas. Se han encontrado referencias sobre el tema en China, India, Egipto y Grecia.
El lento resurgir del magnetismo a través del tiempo y su actual revalorización se relaciona con varios factores:
Por una parte, durante mucho tiempo, la magnetita o piedra de imán era la única fuente posible para aplicar el magnetismo, siendo su obtención muy dificultosa y escasa de encontrar.
Tal es así que la tiara más valorada era utilizada por Cleopatra. Estaba compuesta por pequeñas piedras de imán.
En épocas más recientes se comenzaron a elaborar imanes a partir del hierro que se magnetizaba; el inconveniente que presentaban era la desproporción entre el tamaño del imán y su potencia que era muy baja haciendo su uso poco práctico.
Por otra parte en los últimos años se avanzó enormemente en dos aspectos que permitieron lograr nuevas posibilidades, que terapéuticamente resultaron más prácticas y efectivas.
Se crearon nuevas formas de imanes como los electro imanes y los imanes de aleaciones combinados como los de cerámicos, que aumentaron su potencia increíblemente y al mismo tiempo disminuyeron su tamaño ampliando sus posibilidades de aplicación.
Las investigaciones sobre el funcionamiento de los campos magnéticos y sus efectos sobre los diversos órganos y tejidos permitieron encontrar nuevas posibilidades terapéuticas en las diversas especialidades médicas.
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